sábado, 6 de diciembre de 2014

Diario de lectura; "Los hermanos negros"



Durante este trimestre he leído la novela “Los hermanos negros” de Lisa Tetzner aún que he leído la versión en comic de Hannes Binder, ilustrador suizo, que adaptó la obra original publicada en dos volúmenes, y en 1991 edita esta maravillosa novela gráfica.

Este libro nos relata la historia de Giorgo, un niño que, por circunstancias económicas de su familia, se ve obligado a abandonar su pequeño pueblo de Sognono e ir a Milán a trabajar con un contrato de aprendiz de deshollinador, en unas condiciones realmente malas. El protagonista vive allí muchas experiencias crueles junto a los demás jóvenes deshollinadores de Milán y alrededores, que, estas experiencias se ven reflejadas en los dibujos en blanco y negro que acompañan a esta novela. Los jóvenes deshollinadores se reunían en un escondite para contar como han sido sus crueles días y, así, sentir el calor de la familia de la que carecen en esos momentos ya que no tienen a nadie en Milán, sólo se valen de sí mismos. Finalmente la historia acaba feliz ya que Giorgo consigue escapar de Milán e irse con el doctor, personaje que lo ayuda en todo momento.

Bajo mi punto de vista mucha gente cree que los cómics son sólo cosas de “críos” o de superhéroes o manga, pero, como prueba de que esto no es así tenemos libros como este, que hablan de cualquier tema, de gente normal, de sentimientos y reflexiones como cualquier otra novela.

Una de las cosas que más me ha gustado de este libro, es sin duda la facilidad con la que me he “enganchado” a su historia, pese a que sólo pudiera leer una vez a la semana. Gracias a sus ilustraciones y reflexiones se me ha hecho muy ameno, entretenido y sobre todo fácil de leer. Su temática creo que ha sido el factor principal a mi positiva opinión sobre él, me gusta la manera en la que se refleja las duras experiencias por las que pasa Giorgo, el protagonista, ya que estas hacen la historia mucho más real. Las descripciones que se hacen, tanto de los pueblos por los que pasa el protagonista durante su viaje hacia Milán, como de las personas que se va encontrando durante el transcurso de la historia son sin duda, una de las claves que utiliza la autora para introducir al lector en el mundo de Giorgio. Decir también que las comparaciones que hace el joven en su mente con todas las cosas y personas nuevas que se encuentra en la gran ciudad y sus recuerdos de su pueblo natal, hacen mucho más familiar su experiencia por un lugar totalmente nuevo para el.

Creo que esta novela tiene un fuerte carácter sentimental capaz de conmover a cualquier lector, por eso, la recomiendo leer, a cualquier edad ya que sus temas no están definidos a una concreta y todo el mundo puede enriquecerse de ellos, incluso personas adultas, porque como ya he dicho antes, los comics no son sólo cosas de “críos”.

martes, 18 de noviembre de 2014

La terrible cordura del idiota.



¿Nunca os habéis parado a pensar en los idiotas? Todos conocemos a alguien que, desde nuestro punto de vista lo es. Me atrevería a decir incluso que todos en algún momento de nuestra vida lo hemos sido o hecho algo que nos clasificaría como tales.
Y creo también que hasta un idiota llega a tener cordura, una terrible cordura, que dentro de lo posible todos tenemos nuestro lado prudente y sensato, claro que unos más que otros y no todos le dan uso a la cordura.
Todos tenemos un momento deseado en el día, salir del trabajo o colegio, llegar a casa, la hora de acostarse... Pero ese momento se convierte en algo deseado porque antes tenemos que hacer cosas que no nos gustan tanto, como ir al colegio, a trabajar, hacer las compras.. Y hacer estas cosas es un acto de prudencia y sensatez, ya que a veces resultan aburridas, agotadoras o incluso agobiantes, lo que convierte a la cordura algo que unos usamos más que otros pero que todos poseemos.

sábado, 25 de octubre de 2014

MI PRIMER RECUERDO:





         La mayoría de los recuerdos que tengo de mi infancia están basados en fotos, comentarios o de lo que me han contado. Muy pocos son recuerdos almacenados en mi cabeza.

        Con apenas seis años fui al zoo de Madrid, tengo una buena imagen de aquella visita al zoológico, pero no por el recuerdo precisamente si no por una fotografía que tengo junto a los osos, mi felicidad se ve reflejada en mi cara. También recuerdo la vez que me disfracé de hippie para el carnaval del colegio, tengo varias fotos pero me acuerdo de ello principalmente por lo que mi madre me tiene contado.

        Sin embargo, recuerdo a la perfección el día que compré a mi perro. Este recuerdo si está grabado en mi cabeza, pero, no tengo ni una sola foto, que casualidad, ¿no?
         
        Cuando entré en aquella tienda de animales sabía que al salir, llevaría un cachorrito entre mis brazos, pero para nada pensé que ese sería mi actual perro. Apenas tendría ocho años, quería un perro pequeño, blanco y con manchas marrones, pero en cuanto la dependienta me enseñó los perritos que había, ninguno era de esas características.
       
        Uno de ellos vino corriendo hacia mis pies pero cuando me agaché para acariciarlo el cachorro se hizo pis a mi lado. Ese ya no me gustaba.
         
        Los demás perros estaban dormidos o muy tranquilos y eso era precisamente lo que yo no quería. Entre estos apareció uno corriendo por toda la tienda, ¡parecía una bala!, era blanco y pequeñito, sólo le faltaban las manchas marrones. Se puso a jugar conmigo, estaba eléctrico y lleno de alegría, sin duda, ese era el perro que quería y el que salió entre mis brazos de la tienda.

martes, 30 de septiembre de 2014

13 DESEOS PARA EL CURSO:




Que seas como una mañana fresca,
Como el viento pasando entre hojas.
Que te recuerde como buena época.
Que seas como un campo de flores rojas.

Deseo recordarte con buen final.
Que me abras la puerta a mil portales más.
Que no seas un camino artificial.
Que no me decepciones jamás.

Te pido que tengas paciencia
Que te pueda aprovechar hasta el final.
Que seas mi mejor experiencia.

Curso, ven muy cargado de energía
Y así tendrás todo mi esfuerzo
A cambio del aprobado, mi alegría.


A partir del poema 13 deseos para Elena de Benjamín Prado